viernes, 11 de enero de 2013

Nuestro amo juega al esclavo

Traté de buscarte pero sólo logré perderte. Mis latidos se esfumaron en una brisa de alcohol y espuma, al compás de un rock and roll añejo. La vida sonrió a mis espaldas. Me obligó a voltearme, me invitó a seguirla. Y yo fui tras ella. Tonta e ilusa, con mi ingenua fe casi marchita. 

Un mundo encantado, luces y sueños, desplegado ante mis ojos. Mis sentidos, obnubilados. Lo suficientemente dormidos como para no percibir el engaño, la treta. La suerte estaba echada. Viví en el continuo éxtasis de sentirse morir. Morí con la absoluta certeza de seguir con vida. El final estaba a tan sólo una página de distancia. Y te vi. Lozano y radiante. Dañino y seductor. Clamé tu nombre y le siguió el silencio. El filo de la navaja brilló en tu mano y se deslizó por mi piel dejando un cortante aroma a metálico al pasar.

Sangre y sudor. Mi sangre, tu sudor. ¿O era al revés? ¿Acaso el paraíso tiene barrotes? Han hablado de condenas y locura. Juraría que la muerte me ha pegado la demencia. Pero cada vez que pienso en ti, oigo el estruendo de un disparo y veo el impacto de la bala al atravesar tu cráneo. En mi recuerdo hacía calor y el sudor recorría mi frente.

7 comentarios:

  1. Qué impresionante. Tienes talento. Un beso.

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  2. "Juraría que la muerte me ha pegado la demencia" *-*
    Chica, escribes demasiado bien.

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  3. Evocas tantas cosas al escribir...

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  4. "Rock and roll añejo". WAU.

    Un abrazo.

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  5. Si tiene barrotes espero quedarme dentro.

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  6. "Morí con la absoluta certeza de seguir con vida". Perfección.
    Me encanta el verbo "voltear".
    Así que... ¡chapó!

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  7. Perdonando la expresión, eres jodidamente impresionante. Tienes una manera de escribir que no sabría describir de ninguna manera, es tan sencillo como que me encanta. Te sigo :)

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