lunes, 14 de enero de 2013

Make a difference

Siempre fui un asco para elegir mis cosas predilectas. Nunca supe si fue por tener una personalidad única o, simplemente, por ser una inmadura que cambia de gustos al igual que de ropa interior (y conste que la cambio a diario).

Algo tan simple como escoger un color. Casi seguro que sería el rosa, por el hecho de que es el color predominante en todos los rincones de mi habitación. Sin embargo, la mayor parte de mis zapatillas son verdes y tengo una debilidad por los colores pasteles, así como también por la gama avejentada de los colores grisáceos. Si me dan a escoger una comida sin la cual no podría vivir, diría papa y huevo, en cualquiera de sus formas. Sin embargo, la comida china es mi pequeña obsesión y no puedo ir a un restaurante sin pedir ñoquis con alguna salsa extraña o pollo al champignon. Me encantan los tallarines con mucha manteca y la sopa en invierno es estrictamente necesaria para mi supervivencia.

Con los grupos de música la tengo aún más difícil, pues mis amores oscilan entre la brutalidad emocional de Avenged Sevenfold y la mística pirata de Mägo de Oz, hasta las dulces canciones de amor de La Oreja de Van Gogh o la melancolía que emanan las melodías de Yann Tiersen. Por otro lado, Muse tiene un nosequé tan intenso que se convirtió en una de mis más grandes debilidades, pero lo intrincado de la composición de la música clásica puede hacer que, dicho vulgarmente, me pille encima. Nickelback es capaz de estremecerme hasta la médula con la voz áspera de Koreger, así como Love of Lesbian me acompaña en todas las tardes de lluvia.  Maná me acompaña desde que tengo memoria, pero hace unos días descubrí que Sum 41 era la pieza faltante en mi vida. 

Si tuviese que elegir una canción, debería dedicarle una entrada completa sólo a dicho tema. Y si de escoger instrumentos se tratase, querría tenerlos todos. Mi estación preferida, supuestamente es la primavera. Sin embargo, me encanta el crujir de las hojas en el otoño, el calor calcinante del sol de verano y las frías noches de invierno donde una montaña de frazadas cubre mi cuerpo hasta casi hacerlo desaparecer. Adoro la playa, el mar revuelto y sus olas que te tumban al más mínimo descuido. Me encanta contemplar la inmensidad de sus aguas y sentir lo ínfima de mi existencia ante tal majestuosidad. Pero, así y todo, los atardeceres en las montañas, cuando todo se vuelve anaranjado en derredor, me llenan de una plenitud que no tiene comparación.

Podría seguir toda la tarde, demostrando una y otra vez que me es imposible escoger una cosa sobre la otra; que mi vida disfruta de todos los aspectos que el mundo, en su gigantesco esplendor, puede ofrecerme. Sin embargo, en este último tiempo algo extraño fue creciendo en mi interior. Al principio no alcanzaba a comprenderlo. ¿Desde cuándo había tenido una certeza tan absoluta en toda mi existencia? Imposible determinarlo. Traté de buscar una explicación, o algo que me permitiese afirmar lo contrario. Sin embargo, allí estaba mi corazón clamando a los cuatro vientos, contra cualquier posible contradicción que mi personalidad pudiese imponerle, que hasta el cielo -ida y vuelta-, mi persona favorita en el mundo eres tú.

10 comentarios:

  1. Ahora que lo pienso yo tampoco puedo escoger sólo una cosa... Me cuesta mucho porque sucede que cambio de gustos a cada rato o simplemente me gustan muchas cosas al mismo tiempo. Tampoco podría escoger una sola persona ^^ pero el final de la entrada me gustó bastante.


    Soy nueva por aquí, ¡te sigo! Tenía otro blog pero tuve que eliminarlo, así que he vuelto con uno nuevo: miranda-escribe.blogspot.com, pásate si quieres :)

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  2. A veces no es necesario decidir. Mejor saber ver lo bueno de todo. Yo también tengo dificultades para elegir. Con los grupos de música me pasa como a ti, además tengo un gusto muy variado. Y con las estaciones, en principio prefiero el clima de primavera/verano, pero el invierno y el otoño también tienen sus cosas bonitas...
    múa!

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  3. Aunque esto pueda parecer siniestro, me quede con una frase de la saga Saw: "Los que no aprecian la vida, no merecen vivir" y desde luego, eso no se podría decir de ti, vaya!
    Disfrutas de cada una de las cosas que la vida te brinda, y por lo que puedo observar con un gusto muy selecto :)
    PD: en mi opinión este blog vale la pena ^^

    Besis! :3

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  4. Yo creo que dice mucho en tu favor que estés abierta a todas las opciones. Un beso.

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  5. Dicen que nunca nos terminamos de conocer del todo, nunca se sabe con qué novedad te puede sorprender la vida.

    Un beso.

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  6. Ya estoy aquí :) escribes de lujo!

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  7. No hay nada más lindo que ser abierto y saber apreciar la vida. Sin duda sos una persona que sabe cómo hacerlo.
    Hermosa entrada, como siempre.
    Un beso grande :)

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  8. Uaoh. Hablando de música, me permito el lujo temerario de recomendarte "Placebo". Son raros, pero a mí me encantan. Yo qué sé, lo mismo te parecen horribles. Ya me contarás.
    Y respecto a tu persona... no la pierdas (:

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  9. Enhorabuena porque tú eres diferente sí, eres única y original. En realidad es bueno no poder decantarte por un estilo u otro porque eres capaz de disfrutar de todos, y eso, te aseguro que muy poquita gente sabe hacer.

    Un texto precioso, saludos!

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