lunes, 19 de noviembre de 2012

Indiferencia

Duele, la indiferencia duele. Ojos vacíos que contemplan sin mirar, o que simplemente se limitan a observar al vacío, apartándose de aquellos otros que tan fervientemente buscan encontrarse con ellos. Manos que se apartan, negando la calidez humana a aquellos que tanto lo necesitan. Oídos con fingida sordera, capaces de escuchar el llanto más desgarrador sin conmoverse. Palabras que se callan, guardando con celo los secretos y las beldades que en ellas se esconden. 

 Y por otro lado... Estás tú. Tan inconsciente -o eso me gusta creer- de tu condición de indiferente, que no te das cuenta -yo pienso que no lo haces- del mal que infliges a mi corazón cada vez que tus ojos rechazan los míos, cada vez que mis manos pierden el calor de las tuyas, cada vez que mis palabras se pierden en el vacío que las separa de tus oídos, cada vez que las tuyas mueren antes de ser pronunciadas. 

Y también estoy yo, preocupada y deferente, insistiendo ciegamente en progresar con algo que jamás evolucionará. Marchitándome poco a poco, perdiendo la vida en un capricho tonto que me impide comprender que no es necesario que me odies para destruirme. Con lo que haces, ya es más que suficiente. Porque el odio no mata... 

La indiferencia sí.


9 comentarios:

  1. Qué duro. Yo también he tenido épocas así. Por suerte, a veces pasan. Un beso.

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  2. La indiferencia mata tanto como da vida.

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  3. Tendrás que aprender a vivir sin el y eso cuanto antes porque sino te hará mucho daño sin quererlo. Un besazo.

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  4. El odio nace luego de un previo sentimiento de amor.
    La indiferencia es terrible, porque cuando te ignoran entonces no despiertas nada: ni curiosidad, ni cariño, ni amor, ni mucho menos odio. Porque no despiertas nada, entonces te sientes vacío (siempre y cuando la persona que manifiesta esa 'nada' hacia ti te importa)

    Pero bueno, no se puede controlar las perspectivas ajenas. Si fuera posible, el mundo seria más fácil pero aún peor.

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  5. Si merece la pena, no será indiferente ni a tus ojos ni a los suyos. Si no la merece, vendrán tiempos mejores. Siempre.

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  6. Estoy completamente de acuerdo con Miau. Si es indiferente, no vale la pena, ni para ti ni para nadie (porque nadie merece algo que no da, y menos tú).
    Pero muchas veces esas personas no sienten odio, su problema es que aprenden a interpretar sus sentimientos demasiado tarde, cuando su indiferencia ha sido ya suficiente.

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  7. La indiferencia duele más que la ausencia

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  8. El odio es un disparo fulminante que te deja en coma, mientras que la indiferencia es agonizar, agonizar y agonizar hasta un dia cansante... me gusto mucho la entrada Rita, como siempre... disculpa el tiempo, disculpa la demora

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  9. El odio no mata, pero la indiferencia sí. No hay nada que haga más daño.

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