lunes, 12 de septiembre de 2011

Patrañas

Hoy no quiero jugar a ser escritora. No deseo adornar en este día mis sueños frustrados de romántica empedernida. Simplemente, quiero limitarme a ser la parte más natural y sencilla de mi yo.

Estoy cansada de este mundo hipócrita. Harta estoy también de pertenecer a él. ¿Por qué uno no puede sencillamente mostrarse como es? ¿Cuál es la necesidad de pretender ser alguien para agradar a los demás? Es tan fácil y a la vez tan difícil ser uno mismo. Será redundante la razón que me lleva a escribir esto, pero creo que mi mente ha nacido para crear fantasías y tristes realidades en torno a una misma idea.

Gusto de vos. Tres palabras, muchísimos más significados. ¿Cuán difícil es pronunciarlas? Tanto más de lo que cualquiera puede llegar a imaginar. Pero… Son simples palabras. ¿Acaso no es mejor ahorrarse vocabulario y decir esa frase que formular miles de excusas estúpidas para tratar de esconder tan hermoso sentimiento?

Hacerse la difícil. Por desgracia, eso es lo que está en boga hoy día. Fingir ser imposible de alcanzar, pretender que el muchacho por quien te mueres no existe, disimular tu debilidad por él con un comentario seco, irónico, rozando lo mordaz. La otra alternativa, sería regalarse a él con papel vistoso y un enorme moño, resignándose a convertirse en una puta más entre las tantas que en el fin de semana este pibe va a manosear. A simple vista, esta última opción parece mucho más desagradable que la primera, pero… ¿Qué tanto más verídica es? ¿Cuánto mejor se ajusta a nuestra verdadera personalidad? Siempre fui de las que pensaban que todas teníamos a la harpía más zorra del mundo luchando por salir de nuestro interior. Por lo que creo que, a fin de cuentas, llevar a cabo la primera idea es ser mucho más infiel a nuestra propia esencia que esta última.

Volviendo a lo que estaba diciendo antes. Me parece aborrecible tener que pretender que no me entero de algunas cosas o simular que no me importan otras tantas. Quiero gritar lo que pienso al mundo, pero temo que al hacerlo se vaya parte de mi reputación conmigo. ¿Por qué es todo tan complicado? Maldeciría eternamente a aquellos que decidieron que la vida tenía que ser tan absurda. Al fin y al cabo, ¿cómo puedes enamorarte de una persona que está jugando a ser otra para agradarte? Cuando menos lo esperes, te darás cuenta de la triste realidad y caerás en la cuenta de que tu relación estaba fundada sobre falsos cimientos, pretensiones de un infinito fingir que al final terminará llevándote a la nada. Con razón fracasan tantas relaciones hoy en día, si después de todo se basaron sólo en estúpidas apariencias.

Podría seguir escribiendo horas sobre mi frustración con este decepcionante asunto. Pero, al final, todas mis ideas se resumirían en una sola:

El amor, tal y como se lo conoce hoy en día, es una mentira.


6 comentarios:

  1. Ya que vamos a hablar solamente del sentido y contenido del texto, pues genial por mí, que de eso es lo único que sé comentar *carita "equisde"*

    Lo admito. Me dejaste embobada de tanto pensar sobre lo que he leído ahora. Pero a lo que voy, que de alguna u otra forma el mundo jamás va a ser lo que una persona quiere, al menos por ahora. Siempre va a ver de todo. De todo. A veces me he puesto a pensar por qué existe tal cosa, pero si nos damos cuenta, tal cosa existe porque su opuesta lo permite así. Por decir... el odio y el amor, la guerra y la paz, la oscuridad y la luz. La existencia de una depende de la otra, inevitablemente. Así que… siempre va a existir hipocresía a donde vayas, pero también su opuesta y ambas se hacen especiales por ello.

    Yo estudio en una clase donde la hipocresía es una de sus "virtudes" más sobresalientes. Mostrarte como eres es difícil, por supuesto, porque caes en el riesgo de quedarte sola por el rechazo de los demás hacia tu personalidad. Pero al carajo con todo, en serio. ¿Qué más da si te quedas aparentemente "sola"? Al carajo, en serio. Yo creo que es mejor decirlo todo con respeto antes que esconderlo como idiota, fingir y ser una falsa. Mostrarte como lo que eres, y que te acepten con tus virtudes y defectos. Esas personas son las que te quieren. Y una de esas es que caerá de amor por ti. No sé, pero es que mi vena de “Madame Pistacho” me dice que tú serás muy feliz con el que menos te lo esperes. No sé si a ese ser ya lo has conocido, o lo vas a conocer, pero te aseguro que al principio de todo no vas a sospechar el nuevo amor que florecería entre los dos. Y bueno, si vemos bien, nos damos cuenta de lo primero que se necesita para cultivar ese amor con el que has soñado desde pequeña, es forjar una buena amistad. Yo sé que se debe ser agradable, amable y todo, pero si hay alguna cosa que no nos gusta del otro, le puedes hablar de ello ya algún tiempo después, cuando se te permita dar la confianza adecuada. Y claro, el otro te dirá lo que no le gusta de ti. Y ya, se aceptan como tales y anillo de oro al dedo (?)
    Con esto quería decir que si algún tío (cualquier persona) “finge” y es hipócrita, es bueno encararlo, y claro, todo con respeto. Así llegarían a un acuerdo al final con la comunicación, y si esa persona no quiere escuchar y quiere seguir como es, pues que le den… *inserta aquí la segunda parte de la frase*

    Te quiero, lo sabes (K)

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  2. Yo me arriesgo a ir más lejos. El amor es invento del hombre. El amor no es natural. El amor, tal y como se lo conoce hoy en día, no existe. Una emoción pasajera, intensa y efímera, eso es lo que inútilmente buscamos a lo largo de nuestra vida. Absurdo, como toda nuestra esencia.

    Y dentro de aquella locura tiene sentido que las apariencias sean el absurdo medio para alcanzar tan absurdo propósito en pos de una felicidad absurda. ¡Qué absurdo! ¡Qué absurdo y qué cruel es dejarse llevar por ese juego! ¡Qué pesadilla ruin es mentirse a uno mismo por querer apartar una soledad digna y más sincera que la compañía aparatosa que nos brinda el mundo!

    ¡Qué mundo hipócrita es este! ¡Qué gente hipócrita somos! No ataquemos a un monstruo al que hemos contribuido a dar vida...

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  3. Pedro, tu ahijado querido,7 de diciembre de 2011, 14:22

    Qué cruda es la realidad, ¿cierto? Lo piensas, pero aún así te sigue sorprendiendo cada vez que te chocas contra ella. Me gustaría aportar más a lo ya comentado, pero es que lo has abarcado todo hija mía. Es que no puedo estar más de acuerdo con todo lo dicho. Y pensar que ignoraba esta faceta tuya. Es decir, la conocía pero... Jamás pensé que pudieras ser tan ____________ (inserte aquí adjetivo), de verdad.

    Te quiero mucho, espero que lo sepas.

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  4. ... Y duro. Siempre al vilo, mi Chuleta querida. ¿Sabés? Ese es el tipo de amor perfecto que siempre soñé. Una persona de la cual jamás tuviste noción, que era tan sólo una amistad como cualquier otra y que de pronto, de un día para el otro, se volvió completa y absolutamente todo tu mundo. Todavía tengo la esperanza de que algún día voy a conocerla. Si es que no lo hice ya y todavía no me di cuenta.

    Ya ves Mille, uno destruye al animal con el cual se alimenta. Somos una raza extraña, algo irónica diría yo. Pero... En el absurdo nacimos y en el absurdo moriremos. Creo que a esta altura ya no podemos cambiarlo. Así que, supongo que habrá que acostumbrarse.

    ¿Ignorabas que cosa, Pedro? Me dejaste algo atontada con el comentario, incluso curiosa. Yo también te quiero, ahijado mío. Siempre.

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  5. Pedro, tu ahijado querido,19 de diciembre de 2011, 12:54

    ¿Qué es lo que te ha dejado curiosa, vida mía? Si todas las dudas que yo me puedo plantear ya las encuentro en tus escritos. Enserio, me da miedo incluso lo tremendísimamente bien que escribes.

    En el "_______________" puedes poner desde un simple :ligón: hasta las palabras más bellas que se le puedan decir a una persona. Porque esa eres tú, la belleza personificada <3

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