sábado, 26 de enero de 2008

Extraña distancia

Quisiera que me expliques amigo mío
si es que aceptas que así te llame.
¿Qué te ha pasado este último tiempo?
¿Por qué te encuentras tan distante?

Numerosos recuerdos vuelven a mi mente
de las largas horas que pasábamos hablando,
nuestra amistad creó un fuerte lazo
que sin saber cómo se está quebrando.

A nuestro precioso castillo de ensueño
un frío viento se lo ha llevado,
los elefantes voladores carecen de dueño
pues los suyos se han separado.

Tú que fuiste el oído de mis problemas
y el invisible hombro que sostuvo mi llanto,
no permanezcas inexorable a mis palabras
bien sabes que con nadie tu presencia suplanto.

Calma ya el inmenso dolor que me provoca
que de tan extraña manera me ignores,
explícame el por qué de tu rechazo
pues yo no le encuentro razones.

Mi pálida existencia inevitablemente necesita
de un contraste que su claridad oscurezca,
querido amigo yo ya he hablado
ahora te toca a ti hacer lo que te parezca.

2 comentarios:

  1. Triste, pero cierto. El amigo de hoy no es siempre el que estará mañana. El humano es intenso, pero voluble; otro animal que se adapta a las circunstancias. Tú lo sufriste... lo sufrí alguna vez. Pronto el olvido conforta...

    ... o abre más la herida. No nos engañemos.

    Triste, pero cierto.

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